29 de julio 2025, 14:05hs
Carmen Palomino
Presentar un libro en la Feria Internacional del Libro de Comodoro Rivadavia no es solo un evento editorial. Para Cecilia Ocampo, escritora y vecina de esta ciudad desde hace más de dos décadas, es un hito profundamente personal. Mi Segunda Vida, su primer libro, será compartido por primera vez con el público en un espacio que ella considera tan simbólico como necesario.
“Significa muchísimo. Es un sueño cumplido y una enorme emoción”, expresa. “Presentar mi libro en mi ciudad, en el marco de una feria tan prestigiosa y representativa para la cultura regional, me honra profundamente. Como comodorense, como mujer, como escritora, estar en esta feria es también una forma de devolverle a mi territorio todo lo que me dio: las historias, los aprendizajes, los silencios y las palabras que me habitan”.
El libro que llega a las manos del público no es solo un conjunto de páginas. Es un testimonio de vida. Mi Segunda Vida es una obra autobiográfica que narra un proceso de transformación, de ruptura y de renacimiento. “Habla de atravesar el dolor, de reconstruirme desde las cenizas, de aprender a mirarse con ternura después del abismo”, cuenta Cecilia. Aunque parte de su experiencia personal, el relato se abre hacia un tono colectivo: “No solo es mi historia, sino la de muchas personas que por diferentes razones han sentido que todo se derrumba… y aun así, eligen seguir”.
La escritura fue para ella una forma de procesar, de entender y, sobre todo, de sanar. “Lo que me inspiró a escribirlo fue la necesidad de nombrar lo vivido, de darle sentido a la experiencia y de compartirla con quienes quizás estén transitando procesos similares”, explica. El resultado es un texto honesto, humano y empático.
El proceso de escritura no fue sencillo. “Fue profundo, por momentos doloroso, pero también sanador”, relata. “Implicó revivir emociones intensas, reencontrarme con mi propia fuerza y resignificar el pasado. No fue lineal: hubo pausas, retrocesos, silencios... pero cada palabra nació desde un lugar sincero”.
Si bien nació en Jujuy, Cecilia se reconoce comodorense de alma. “Hace más de 20 años que vivo en Comodoro Rivadavia, y hoy siento que esta ciudad es parte inseparable de quien soy. Me abrazó, me desafió, me enseñó a resistir y también a renacer. A esta ciudad le debo todo: mis aprendizajes, mis luchas, mi crecimiento personal y profesional”.
Para ella, escribir desde este territorio tiene un peso simbólico y emocional: “Escribir desde Comodoro es escribir desde la resiliencia, desde esa mezcla de crudeza y belleza que tiene este lugar. Mi identidad patagónica se refleja en cada palabra que elijo, en cada historia que me animo a contar”.
Entre sus influencias literarias menciona a autores que dejaron huella en su camino personal y espiritual: Víctor Frankl, Stella Maris Maruso, Gabriel Rolón, Tony Kamo, Louise L. Hay, entre otros. “Me marcaron profundamente quienes escriben desde el alma, con una mirada esperanzadora, sanadora y humana. Creo que mi estilo narrativo está influenciado por esas lecturas: busco una prosa directa, sencilla, pero profundamente sentida”.
Pero más allá del estilo, la intención está clara: “Me interesa que mis palabras puedan ser una guía, un abrazo, una chispa de esperanza para quienes estén atravesando un momento difícil. Esa intención es emocional, vital y profundamente humana”.
Cuando se le pregunta qué mensaje le gustaría que los lectores se lleven después de leer su libro, no duda: “Que no están solos. Que siempre hay una segunda oportunidad para empezar de nuevo. Que el dolor, por más profundo que sea, no nos define. Que cada historia, por más silenciosa que parezca, merece ser contada”.
De cara a la feria, Cecilia se muestra entusiasmada y comprometida con seguir compartiendo su experiencia. “Deseo profundamente que Mi Segunda Vida llegue a quienes lo necesiten, que genere conversación, intercambio, emoción. Espero que la feria sea una plataforma para que más voces de la Patagonia se escuchen”.
Y el camino recién comienza. Para el resto del año, tiene dos proyectos literarios en marcha: uno colectivo sobre mujeres del sur que se reconstruyen desde la adversidad, y otro que aún guarda en silencio como una promesa. También sueña con ofrecer talleres de escritura autobiográfica como herramienta de sanación: “La escritura me salvó, y quiero compartir esa posibilidad con otros”.
Desde BrokStudio celebramos la aparición de Mi Segunda Vida, no solo como un libro, sino como un gesto valiente, una voz necesaria y una invitación a narrar lo vivido con verdad y ternura.