22 de julio 2025, 13:42hs
Carmen Palomino
En un clima de encuentro comunitario, diálogo y preocupación compartida, el exintendente de Comodoro Rivadavia y actual precandidato a diputado nacional, Juan Pablo Luque, participó este fin de semana de la feria de Productores y Artesanos en las canchas del Club Huergo. Allí, además de recorrer los stands y conversar con los emprendedores locales, el dirigente se acercó al espacio del INTA, cuyos trabajadores vienen realizando acciones para visibilizar el impacto de los recortes y la reestructuración que atraviesa el organismo.
“El INTA no es un gasto, es una inversión a largo plazo. Es la columna vertebral de muchos pequeños productores de la región y un actor clave en el desarrollo tecnológico agropecuario de nuestro país”, afirmó Luque, al manifestar su respaldo a la Agencia de Extensión Rural de Comodoro, cuya continuidad se encuentra hoy amenazada.
El gesto del exintendente tuvo un fuerte contenido simbólico, ya que acompañó a concejales del bloque Arriba Chubut en la entrega de una declaración oficial de respaldo a los trabajadores del organismo. La acción, enmarcada en lo que se describió como un “abrazo simbólico” al INTA, refuerza el reclamo contra los efectos del decreto presidencial que reestructura diversas agencias estatales.
Luque sostuvo que, de alcanzar una banca en el Congreso, promoverá iniciativas legislativas que “blinden al INTA como un patrimonio científico y productivo del país”. “No podemos permitir que se desmantele una institución que durante 60 años sostuvo el conocimiento aplicado en zonas donde el mercado nunca llegaría por sí solo”, remarcó.
Por su parte, el ingeniero agrónomo Alfonso Beloqui, referente del INTA local, agradeció el apoyo y recordó que el organismo ha sido modelo internacional por su gobernanza mixta entre lo público y lo privado. “Que hoy eso se rompa, es perder mucho más que una oficina: se pierde la capacidad de decidir con inteligencia territorial”, subrayó.
El respaldo a los trabajadores del INTA gana volumen en todo el sur argentino, donde sus agencias representan no solo un servicio técnico, sino una red humana que conecta el saber científico con las necesidades de cada localidad productiva.
La feria, que tradicionalmente celebra el esfuerzo del emprendedurismo local, se transformó en esta edición en una plataforma para visibilizar el vínculo entre desarrollo económico, soberanía científica y políticas públicas activas. En ese marco, Luque cerró su visita afirmando: “Tenemos que cuidar lo que funciona. El INTA no solo da respuestas, sino que genera futuro en cada rincón de la Patagonia”.