22 de julio 2025, 15:23hs
Carmen Palomino
Tiene apenas 15 años, una zurda talentosa y el corazón bien plantado en su ciudad natal. Lautaro Riquelme dejó Comodoro Rivadavia para vivir su gran sueño en Huracán de Parque Patricios. Hoy transita el camino del fútbol profesional con humildad, disciplina y una madurez que emociona. Su historia no es solo deportiva, es una lección de vida.
Un llamado que cambió su vida
Todo comenzó con una comunicación entre Chila Alcain, quien en ese momento estaba en el club Huracán de Comodoro, y Alberto “Beto” Robles, gerente del fútbol formativo del Club Atlético Huracán de Parque Patricios. Le hablaron de Lautaro, un chico zurdo con condiciones, humilde y decidido. Y la oportunidad llegó.
“Fue muy intenso todo, pero también muy emocionante. El primer día estaba nervioso, pero me enfoqué en lo que sé hacer”, recuerda Lautaro. Superó una semana de prueba en Buenos Aires ante los ojos atentos de entrenadores y coordinadores. Así empezó su nueva vida.
Vivir el sueño, día a día
Actualmente, Lautaro vive en la pensión del club y su rutina es tan exigente como soñada. “Nos levantamos a las 6, desayunamos y vamos a entrenar. Terminamos 10:30, volvemos, almorzamos y después vamos al colegio hasta las 18:15. Los lunes tenemos taller escolar y los jueves, psicólogo.”
A sus 15 años, habla con la convicción de quien sabe que está donde quiere estar. “Estoy viviendo lo que soñé desde que empecé a patear una pelota.”
Un equipo de amigos y una familia lejos de casa
Estar lejos de Comodoro no es fácil. Extraña a su familia, a sus amigos, pero también encontró una red de contención entre sus compañeros de pensión.
“Todos estamos por el mismo sueño. Nos apoyamos cuando a alguno le va mal o se siente bajoneado. Lo lindo del fútbol es que se forman amigos verdaderos”, asegura.
Formarse como persona dentro y fuera de la cancha
El fútbol le dio disciplina, pero también valores. “Aprendí respeto, solidaridad, perseverancia, humildad. Incorporé hábitos como comer bien, ordenar mi habitación, ser puntual, descansar, cumplir con los horarios. Todo eso me está formando como persona.”
Orgullo comodorense
Lautaro lleva a su ciudad en cada paso. “Representar a Comodoro es un orgullo. Me llevo el origen, todo lo que viví allá. Ahí empezó todo.”
Consciente de sus raíces, nunca pierde de vista el lugar de donde viene y lo que representa vestir los colores de su barrio, ahora en Buenos Aires.
Un futuro lleno de sueños
Lautaro no es solo un jugador de fútbol. Es un soñador con objetivos claros. “Quiero ganar un torneo con Huracán y ser importante. También representar a mi país. Me imagino a mi mamá feliz, cumpliendo mi sueño. Hacer un gol en el último minuto y salir campeón. Ganarme el cariño de la gente.”
Un mensaje para quienes recién empiezan
Antes de cerrar, deja un consejo sincero:
“A los pibes que sueñan con esto les diría que nunca se rindan. Siempre que caigan, se levanten. Todo se puede si luchás de verdad.”
Lautaro Riquelme tiene apenas 15 años, pero su historia y su forma de ver la vida reflejan la esencia del deporte: esfuerzo, humildad, valores y pasión. Desde Comodoro al mundo, con la zurda afilada y el corazón en el sur, va escribiendo su propia historia. Y recién empieza.