15 de enero 2025, 10:00hs
Carmen Palomino
Desde que vio una película antigua de peleas, Anthony Guzmán supo que el kickboxing sería su pasión. Lo que comenzó como una fascinación, pronto se transformó en una carrera profesional, donde la dedicación y el esfuerzo diario lo han llevado a destacarse. A pesar de los obstáculos y miedos que enfrentó en sus primeros pasos, su amor por el deporte no ha hecho más que crecer.
El comienzo en el kickboxing: motivación y miedo
“Conocí el kickboxing por una película vieja de pelea y eso me motivó a empezar a entrenar”, comenta Anthony sobre sus inicios. Pero la transición del entusiasmo inicial a la disciplina profesional no fue fácil. “Fue un desastre, me pegaron los dos rounds y me luxé el dedo del pie”, recuerda con humor. A pesar del dolor físico y emocional, el miedo que sintió en esos primeros momentos—el miedo de ser golpeado, de no estar a la altura—no lo detuvo. “Sentía mucho miedo, pero seguí adelante”, confiesa.
El desafío de la disciplina diaria
Para Guzmán, el mayor desafío fue el compromiso con la disciplina. “Empezar fue lo más difícil, tener esa disciplina de hacerlo todos los días”, reflexiona. La constancia en el entrenamiento, la dedicación y la mentalidad enfocada han sido claves para su progreso, sobre todo al comenzar a tomarse más en serio el deporte.
El rol fundamental de su mentor
Para Anthony, su mentor y entrenador, Dario Achaval, ha sido una figura fundamental. “Para mí, también sería una figura paterna”, asegura. La relación con su entrenador en el Gym Fight Club no solo se basa en el entrenamiento físico, sino también en el apoyo emocional y el aprendizaje constante que Guzmán ha recibido a lo largo de su carrera.
La evolución constante del kickboxing
Guzmán sabe que para llegar a lo más alto, la perfección en todos los aspectos es esencial. “Cada cierto tiempo aparecen nuevos peleadores con nuevas formas de pelear, y eso hace que el kickboxing sea un deporte que evoluciona constantemente”, explica. Para llegar a ser un verdadero campeón internacional, se necesita ser completo y estar siempre preparado para los nuevos retos.
Metas a corto y largo plazo
Con su próxima pelea en el horizonte, Guzmán está completamente enfocado en llegar al 22 de febrero con la mejor preparación posible. “Mi meta a corto plazo es llegar de la mejor forma a mi próxima pelea, y a largo plazo, mi sueño es vivir del deporte, principalmente de las peleas”, comenta con determinación. Aunque le gustaría probar otras disciplinas como el MMA o el boxeo, sabe que para lograr sus metas en kickboxing, debe estar 100% enfocado en esta disciplina.
El sueño de pelear en las ligas más grandes
Anthony tiene claro que su sueño es pelear en las grandes ligas del kickboxing. “Me encantaría pelear en franquicias como K1, Rise, Glory, ONE, KB Knockout”, menciona con entusiasmo. Estas ligas representan la cúspide del kickboxing, y Guzmán no duda en que su destino está allí, luchando junto a los mejores del mundo.
Preparación, mentalidad y crecimiento constante
El trabajo duro es la clave de su éxito. “Tenemos todo disponible en el gimnasio para hacer una buena y completa preparación”, asegura. Guzmán no solo trabaja en su físico, sino también en su mentalidad. “Siempre estoy enfocado en el presente, soñando en grande”, agrega, consciente de que cada paso dado lo acerca más a sus metas.
Apoyo familiar y personal
La familia de Guzmán ha jugado un papel importante en su éxito. “Gracias a Dios, lo entendieron rápido, y me apoyan en todo”, expresa. Además, el apoyo de sus amigos fuera del deporte también ha sido clave para mantener el equilibrio en su vida. Conoce a muchos atletas de otras disciplinas como fútbol, rugby y MMA, lo que le permite enriquecerse con diferentes perspectivas.
Superando las dificultades
A lo largo de su carrera, Guzmán ha aprendido a manejar los momentos difíciles con una actitud positiva. “Me caracterizo por ser bastante optimista, pero no siempre se puede ser así. Aun con todo, los momentos difíciles los sobrellevo mucho mejor que antes”, comenta con madurez.
Consejo para las nuevas generaciones
Anthony tiene claro que el camino al éxito está en el trabajo constante. “Nada te va a llevar más lejos que el entrenamiento y el aprendizaje de los más grandes”, asegura. Para él, el secreto está en escuchar y aprender de quienes tienen más experiencia, como lo hizo él con su mentor.
Un futuro lleno de logros
Si no hubiera sido kickboxer, Guzmán sabe que habría buscado otro camino en el deporte. “Una vida ‘cotidiana’ o ‘normal’ no sería para mí. Me habría metido en otro deporte y entrenado para ser alguien reconocido”, comenta con firmeza. La vida de Anthony Guzmán está dedicada al deporte, y con su mentalidad, trabajo y sueños en mente, el futuro le depara grandes desafíos y logros.
Anthony Guzmán es un ejemplo de perseverancia, disciplina y pasión por el kickboxing. Su enfoque en la mejora constante, tanto en el plano físico como mental, lo ha llevado a destacarse en su disciplina. Con sueños de pelear en las ligas más importantes del mundo, este joven deportista tiene todo lo necesario para dejar su huella en el kickboxing internacional.